Hay un montón de mitos sobre la búsqueda de un abogado de accidentes, y creer en ellos puede salirle muy caro.
Key Takeaways
- Si contrata al primer abogado que encuentra sin investigar, es muy probable que termine con una representación deficiente para su caso.
- Esperar demasiado para contactar a un abogado después de un accidente casi siempre daña la evidencia y puede hacer que no cumpla con los plazos de su reclamo.
- Si no entiende bien los honorarios de su abogado antes de firmar, se está preparando para posibles peleas por dinero y sorpresas muy desagradables.
- Ignorar a un abogado y tratar de negociar usted mismo con las aseguradoras es la forma más rápida de obtener una compensación mucho menor.
Mito 1: Cualquier abogado sirve para un caso de accidentes
Pensar que cualquier abogado puede manejar un caso de lesiones personales es un error garrafal. La realidad es que el derecho de lesiones personales es un campo increíblemente especializado. Exige un conocimiento profundo no solo de las leyes de tránsito y los procedimientos judiciales, sino también de la medicina forense y, sobre todo, de las tácticas que usan las compañías de seguros para pagar menos. Un abogado generalista, aunque sea bueno en su campo, probablemente no tiene la experiencia para conseguirle la máxima compensación y podría dejar que cometa errores que hundan su caso. Por ejemplo, las leyes de Georgia sobre responsabilidad y plazos son complicadas. El Código de Georgia, específicamente la sección O.C.G.A. § 9-3-33, impone un plazo de dos años para la mayoría de las demandas por lesiones personales. Si se le pasa esa fecha, pierde su derecho a demandar. Punto. He visto casos en los que la gente, antes de venir con nosotros, contrató a abogados que no eran especialistas. El resultado casi siempre fue el mismo: una oferta de risa por parte de la aseguradora o un caso estancado porque el abogado no sabía qué hacer para avanzar en una corte como la Corte Superior del Condado de Fulton. Un especialista en lesiones personales, en cambio, sabe lo que realmente vale su reclamo. Sabe cómo investigar el accidente, conseguir los informes policiales, obtener todos sus registros médicos, entrevistar a los testigos y, cuando es necesario, contratar a reconstructores de accidentes o expertos médicos para probar su caso. Además, un abogado con experiencia en accidentes ya tiene una reputación con las aseguradoras y los jueces locales. Esto influye en cómo se trata su caso desde el principio, porque las aseguradoras saben perfectamente qué abogados van a juicio si es necesario y quiénes aceptarán cualquier cosa para cerrar el caso. Y ajustan sus ofertas en consecuencia.
Mito 2: No necesito un abogado si el accidente fue culpa del otro
Este es otro error común que le puede costar muchísimo dinero y estrés. La lógica parece simple: la culpa es obvia, ¿para qué pagarle a un abogado? La cosa es que las compañías de seguros no son sus amigas. Su único objetivo es pagar lo menos posible. Incluso si la culpa del otro conductor es 100% clara, el ajustador intentará minimizar sus lesiones, cuestionar si su tratamiento médico era realmente necesario o, peor aún, tratar de echarle parte de la culpa a usted. Las leyes de negligencia comparativa de Georgia (O.C.G.A. § 51-12-33) son una trampa para los que no están preparados: si determinan que usted tuvo un 10% de la culpa, su compensación se reduce un 10%. Si le asignan un 50% o más de culpa, no cobra nada. Un abogado de accidentes es su escudo contra esas tácticas. Nosotros nos encargamos de toda la comunicación con la aseguradora, protegiéndolo para que no diga algo que puedan usar en su contra. Una simple llamada telefónica grabada donde usted dice “me siento un poco mejor” puede ser usada por el ajustador para argumentar que sus lesiones no son serias. Siempre aconsejamos a nuestros clientes no hablar con ninguna aseguradora sin que estemos presentes. Un abogado también se encarga de calcular sus daños, y eso va mucho más allá de sumar las facturas del hospital. Incluye dolor y sufrimiento, salarios que perdió y que perderá en el futuro, pérdida de la capacidad para ganar dinero, y todos los gastos que salieron de su bolsillo. Ponerle un número justo a todo eso requiere experiencia y conocimiento de casos similares. No es algo que se pueda hacer con una simple calculadora.
Mito 3: Contratar un abogado es demasiado caro
Es un miedo comprensible, pero casi siempre es infundado. La mayoría de los abogados de lesiones personales, como nuestro despacho, trabajamos con honorarios de contingencia. Esto quiere decir que no paga nada por adelantado. El abogado solo cobra si le consigue dinero, ya sea con un acuerdo o ganando en el juicio. Los honorarios son simplemente un porcentaje de la compensación total que usted recibe. Si no ganamos, no nos debe ni un centavo en honorarios. Este sistema permite que cualquiera, sin importar cuánto dinero tenga, pueda tener una representación legal de primera y enfrentarse a las grandes aseguradoras. Los costos de un caso (las tarifas para presentar la demanda, lo que cuesta pedir los registros médicos, las transcripciones de las deposiciones, los honorarios de los expertos) pueden sumar miles de dólares. Un buen abogado se encarga de pagar todos esos costos por adelantado y los recupera al final del acuerdo o veredicto. Esto significa que usted no tiene que sacar dinero de su bolsillo mientras se está recuperando de sus lesiones. Esa es una de las razones más importantes para contratar a un abogado. Sin uno, usted tendría que pagar todo eso, además de aguantar todo el estrés del reclamo. De hecho, un estudio de la Asociación Americana de Abogados Litigantes mostró que la gente que contrata un abogado de lesiones personales termina recibiendo, en promedio, una compensación mucho mayor que los que negocian por su cuenta, incluso después de pagar los honorarios del abogado. La inversión en un buen abogado casi siempre vale la pena.
Mito 4: Puedo esperar a recuperarme por completo antes de buscar un abogado
Esperar para buscar ayuda legal es uno de los peores errores que puede cometer. Cuanto antes contrate a un abogado de accidentes, mucho mejor. La razón principal es la evidencia. La escena de un accidente cambia en cuestión de horas. Las marcas de los neumáticos en el asfalto se borran con la lluvia, los carros se mandan al depósito de chatarra, y la memoria de los testigos se vuelve borrosa con el tiempo. Un abogado puede enviar a un investigador al lugar del accidente de inmediato para tomar fotos, videos, hablar con testigos y recoger cualquier prueba física que pueda ser clave. El informe policial es importante, claro, pero casi nunca cuenta toda la historia. Luego están los plazos. Como dije antes, el O.C.G.A. § 9-3-33 le da dos años en Georgia para la mayoría de los casos de lesiones. Si espera demasiado, se acerca peligrosamente a esa fecha límite, y eso limita las opciones de su abogado y podría forzarlo a aceptar un acuerdo más bajo. También es importantísimo notificar a las aseguradoras lo antes posible, ya que algunas pólizas tienen plazos muy cortos para hacerlo. Un abogado se asegura de que todos esos plazos se cumplan. Finalmente, está su tratamiento médico. Un abogado con experiencia puede recomendarle los especialistas correctos para sus lesiones, asegurándose de que reciba el cuidado que necesita y que todo su historial médico esté bien documentado. Si deja de ir a sus citas o hay grandes vacíos en su tratamiento, la aseguradora lo usará para decir que sus lesiones no son tan graves como usted dice. La documentación médica detallada es la base de su reclamo. Al final del día, elegir un abogado de accidentes no es algo que deba tomarse a la ligera, y evitar estos errores comunes puede cambiar por completo el resultado de su caso.
¿Cuál es el plazo para presentar un reclamo por accidente en Georgia?
Por lo general, en Georgia tiene dos años desde la fecha del accidente para presentar una demanda por lesiones personales, según la ley O.C.G.A. § 9-3-33. Sin embargo, existen algunas excepciones, así que es clave que hable con un abogado lo antes posible para no arriesgar su caso.
¿Qué pasos debo seguir inmediatamente después de un accidente de auto?
Lo primero es asegurarse de que usted y los demás estén a salvo. Llame a la policía y, si es necesario, a una ambulancia. Después, intercambie información de contacto y del seguro con los otros conductores, tome muchas fotos de la escena y de los daños a los vehículos, y vaya a que lo revise un médico de inmediato (aunque no se sienta mal). No admita la culpa y no hable con los ajustadores de seguros hasta que tenga un abogado.
¿Qué tipo de compensación se puede obtener en un caso de lesiones?
La compensación puede cubrir sus gastos médicos (los que ya tuvo y los que necesitará en el futuro), los salarios que perdió por no poder trabajar, la pérdida de su capacidad para ganar dinero a largo plazo, el dolor y sufrimiento, la angustia mental, y el daño a su vehículo. El monto final siempre depende de la gravedad de sus lesiones y de cómo el accidente ha afectado su vida.
¿Es posible cambiar de abogado si no estoy contento con el mío?
Sí, casi siempre puede cambiar de abogado. Lo importante es que revise el contrato de honorarios que firmó para ver qué implicaciones financieras tiene. Su nuevo abogado seguramente tendrá que coordinarse con el anterior para resolver el tema de los costos que ya se pagaron y los honorarios por el trabajo que se hizo hasta ese momento.
¿Cuánto cuesta la primera consulta con un abogado de accidentes?
La gran mayoría de los abogados de lesiones personales ofrecemos una consulta inicial completamente gratis. En esa reunión puede contar lo que le pasó, entender qué opciones legales tiene y conocer al abogado, todo sin ningún costo ni compromiso.